Amor: vista ciega, luz oscura, / gloria triste, vida muerta




Hoy tengo tiempo para parar. Llevaba tiempo sin poder parar. La pausa, buscarla, es esto tan importante cada día. Vivir la pausa con su intensidad pausada. La razón que me ha obligado a parar ahora es algo que de tormentoso y dulce toque de atención tienen bastante. Las últimas semanas mis anticuerpos han decidido abandonar un poco. Así sin una intención clara de mi intensión (la palabra del blog) o intensidad volvía a ir con prisa. Cosa que a mi me mata, literalmente.
Literariamente, el oxímoron es una figura muy divertida y hippy. Vive creando estados un poco más trascendentes y metatextuales, como los hippies. Así un oxímoron se da cuando dos acepciones de significado opuesto se juntan para dar luz a un nuevo sentido que supera a la suma de dos contradicciones, así: el instante eterno, el silencio atronador, el viaje al interior del hippy.
Wikipedia tiene algunos que a los hippies les encantan: inteligencia militar, Microsoft Works (funciona), mi all time, actúe con naturalidad o feliz matrimonio (¿funciona?).
Pues esa creación de un tercer sentido a mi vida es lo que me obliga a parar en general. Pero hoy, de forma puntual (anglicismo que convendría no escribir más), mejor dicho, hoy concretamente me obliga a detenerme un nuevo dolor oxímoroso y terrible. A mi bajón de defensas que les comentaba, se suma un poético y retórico dolor, imaginen pues una muela del juicio rompiendo la encía y, al mismo tiempo, oportunamente, una gingivitis voraz, es decir, la enfermedad de las encías o gum disease. Así al dolor de la muela se suma la debilidad absoluta de la encía. Divina infección que me invita a reflexionar puesto que cualquier cosa que logre sacarme un poco de mi mismo me viene de perlas en este momento.
Lo contrario de la figura retórica a la que me ciño para construir este texto con tercer sentido es el pleonasmo. Este no es más que añadir términos que vienen a redundar lo dicho, con funciones diversas que van desde la incorrección hasta la consecución de mayor expresividad. Veamos dos ejemplos: Métete pa dentro Wilfred, o “lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible”.
Así bien, ya sabemos que subir arriba y subir abajo son posibles, el primero es un pleonasmo idiota y, el segundo, subir abajo es, más menos, como me siento ahora, pues pienso, vivo y soy feliz con lo que tengo aquí hoy, una vez más escribo con la salud mermada. Y me despido con la lección de hoy aprendida: no saben todo lo bueno que me ha dejado mi mala salud.
Salud!

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