Tribu saltarina con los pies en el suelo

Los masai, tribu saltarina de África, piensan que no heredamos la tierra de nuestros ancestros, sino que, al contrario, la tomamos prestada de nuestros descendientes. Ahí está, lo ven, ¿No?
Sólo con esas palabras nuestra alma intuye que, detrás de algunas grafías, se entrevé un cambio o giro al modelo, paradigma, sistema o cosmogonía, es igual, los cambios que necesitamos son sencillos y lógicos de decidir, pero seguimos obnubilados y huevones con lo que nos han tratado (literalmente) de vender. Así como dice el Heiddeger, la lengua es la casa del alma, lo dice mejor, ahora parafraseo. Pero, lo que realmente es importante, es que empecemos a reformar la casa con estas modificaciones en el alma de nuestro lenguaje. Y así, como este ejemplo de los masai, tribus con los pies en el suelo (menos cuando están el la parte alta del salto en la que no se tienen los pies en el suelo), ellos pisan a la pachamama de verdad, no la que hemos relegado al olvido o a las excursiones, en el mejor de los casos. Sólo ellos, los de los pies en el suelo, tienen las claves para reformular nuestras palabras, almas, pensamiento y hechos. Hagámoslo por nuestros descendientes, aunque no tengamos la menor intención de traerlos todavía, ¿Hecho? Aquello que no puedo cambiar, te lo describo, juntos, quizás, nos amilanaremos menos. Y aquí concluyo la breve, y personal, intromisión con tus pensamientos, pero piensa qué otra cosa que has leído hoy te ha hecho saltar de la tierra que pisas, a mi los masai, saltarines africanos que son sólo un reclamo turístico. Serían un poco como los que tocan el caracol en Xcaret, ellos además de la Ixtabay y los ALuxes, tienen otra relación con pachamama que no acabamos de pasar a nuestros descendientes tampoco. Así hasta la inanición, la violencia y la injusticia. Yo como ellos desaparecere misteriosamente cuando abandone todos sus centros ceremoniales. Y me fundiré el abrazo eterno con los budistas, rastafaris, toltecas y protomayas; escritores, poetas, músicos, vagos, anacoretas, todos, son astros que me guían, iluminan y pueblan de historias llenas de belleza a mi corazón.
Desde Catalunya, con el corazón en México y esperando que el panarabismo redentor nos mejore las noticias, sólo les digo: todos a México a luchar desde el ombligo de América.

Albertamente,
Atento Noriega

Comentarios

Ochoa ha dicho que…
ay, salvar al mundo, salvarnos de nosotros mismos

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