Oceano mar. Formentera (2003) Correspondencia erótica
Formentera acabó.
Mitcho y el sexo no se pudo filmar.
Primer año universitario en Cataluña.
Con los cataluños, claro...
Qué mareo de cultura y sentir nacional catalán o cataluño.
Bueno.
Ya he puesto los pies en Barcelona. Con todo y eso,
floto panza arriba...
Ahora tengo que disfrutar de la zumbante confusión constante que será el presente. Pero bueno aquí, la verdad, es que tengo muchas personas que he conocido antes, y mil cosas que hacer... He aprendido cada vez más a desconfiar de todos, incluso ni siquiera puedo confiar en mi.
Tengo que aceptar que me encuentro distinto, no has sido tu directamente, pero he cambiado (repito no has sido tú) habrá sido el nosotros si acaso, que ahora me sabe más a una invención mía, o mejor aún, una invención nuestra. ¿Es real? ¿Es hermoso porque es imposible? ¿Es imposible en realidad?
No es negatividad, pero el ser que pierde (y se pierde, como yo) de alguna forma se convierte en un ser de absoluto amor. Ya sabes mi paranoia con estas palabras abstractas pero necesito decirte algo que no comprendo. No sé como explicarlo pues tampoco te he perdido, vacilaciones abstractas mías. Es sólo que tengo hambre, anhelo de estar contigo, un impulso nuevo que me hace olvidarme de mi mismo y me encanta.
He puesto los pies en Barcelona, pero no en la tierra.
¿Aún te preguntas si eres prescindible?
¿Te han llamado alma gemela antes?
Algún día, talvez, podremos vivir sin límites, sin posesiones, los dos a uno, ayuntados y sin yugo, sin exigencias ni reproches en nuestro amor... Como me decía mi argentinita (celosa perdida), o talvez tenga que ver como el “gran libro del destino” te tiene un plan mejor. Qui ho sap. Lo que sea es bueno mientras seas feliz. Yo tengo mil motivos para ser feliz e infinitos para estar triste. Así que estaré feliz.
Hoy.
Juar, juar, juar...
Me será imposible encontrar tu tatoo.
Prefiero no buscarlo, por ahora.
Te llevo más adentro de la piel.
Bueno. Ya demasiado con esto de no decir nada.
Ya no siento que pueda escribir.
Necesito estabilizarme.
Formentera es lo que busco, pero no fue lo que yo buscaba.
Estoy hasta la polla de mi y de los demás.
Realmente sólo quiero poder estar solo y pensar en los demás.
De esa forma no estaré con nadie. Tampoco solo.
Soledad v.s. Solitud.
Siempre igual...
A esta alturas del mail me noto un poco de bajón.
Ayer pensaba en el barco viendo la luna: "Y si un buen dia me siento nostálgico por Madrid, luego por París, después por Cancún, Barcelona, también por Guanajuato y, cuando esté todo terrible, empiezo a recordarte a ti y nuestros encuentros por la geografía española y africana"...
Me puedo volver loco. Lo hago con mi permiso a veces.
Cargo un peso enorme, como un cangrejo ermitaño...
Un caracol.
Pero...
¡Sanjoderse cayó en Lunes!
Llevo mi caparazón/cabeza/habitat pegado al cuello.
Vivimos ahí, no en los lugares que te decía antes...
Recuerdas la fábula/metáfora telefónica formenteresca del cangrejo ermitaño mexicano que conoció y amó a una langosta pucelana. Así, ya no podía comer mejillones, berberechos, langostinos y, sobre todo, nada enlatado o con conservantes.
Aunque, sigilosos, se le acercaban pulpos de lascivos tentáculos, sepias gallegas libidinosas, anémonas exóticas y, de vez en cuando, crustáceos insondables, con el caparazón demasiado duro y, pocas veces, alguna butifarra catalana marina...
El sabor de la langosta (no me parece delicioso, es sólo para la fábula y te personifico en langosta por lo de tu piel...) lo tengo en el paladar, es el tuyo, no lo olvidaré jamás; pero, quizás, algún dia se irá con un trago amargo, un mal vino, (todo puede suceder) la marca de la langosta está en mi talón de Aquiles en forma de orfebrería turística tunecina. Hasta que se desgastó, rompió y perdió, como pasará con nosotros.
Me dueles ya y no te he perdido, Daría...
Aquí lo dejo, Esopo debería estar orgulloso de mi.
Aunque las dunas siempre cambien el desierto continuará siendo el mismo. Menos yo que, con las mismas dunas, siento que cada día soy un desierto más y más grande.
Bueno tu amante mexicano calla, por ahora, hasta la próxima.
Pronto volveré a gritar.
Te vaya chido... Como el mar.
Oceano y mar.
P.D. Ya comprendo el catalán, !Qué rápido eh!
Aunque no comprendo la tozudez o los nacionalismos.
Hòstia, em cago en la Mare que els va parir.