Hace dos años sobre México, hoy no sé ni cómo empezar
Como decía el Lonje Moco, “nadie sabe, nadie supo”… O como titula su libro Daniel Sada, Porque parece mentira la verdad nunca se sabe. La verdad es que no hay un ambiente revolucionario, nanai, en alguna que otra tertulia quizás, en la mente de todos los que entienden y pueden escribir sobre ello, también. Pues hay muchísimo nivel en México, pero no tan accesible para todos. Y nos acercamos al centenario de la Revolución y el bicentenario de la Independencia mexicana (gracias, Patiño) de la peor manera posible, nadie supo, nadie quiso saber qué podía hacer, nadie recuerda para qué luchábamos entonces, nadie sabe por qué razón luchar ahora. Antes les preguntaba si estaban mejor que hace una década, pero ahora piensen si como están las cosas no estábamos mejor encaminados hace doscientos años hacia la justicia social. Pero el capitalismo necesita ser injusto para funcionar, esa es la base que lo creó y la que lo mantiene. O al menos hasta hace poco, recordemos que el sistema entró en crisis y los banqueros hipócritas que criticaban a los gobiernos fueron corriendo a lambisconearles todo lo que pudieron.
Ya llovió, dirán algunos. Pero hoy el 68% de los mexicanos (con todo el poco respeto que se merecen las estadísticas) no puede comer carne. Hoy México es el primer país en diabéticos. Hoy los políticos pagan sus cenas; bueno, normalmente ellos no, son sus guaruras (guardaespaldas), los que pagan los 10.000 pesitos de la botellita de vino para que el ave rapaz prepotente de turno siga con su amiguismo y arribismo. Todos se olvidaron que se deben a la gente, masa, pueblo. Anodinamente redondos como Carstens o Gómez Mont dan una idea de la opulencia y fastos que celebran, y vemos todos a muchos mexicanos con hambre cada día. El 4% de todos los mexicanos acapara el 97% del ingreso; los restantes son tratados como analfabetas, y es que lo son, además de pobres, analfabetas... Y no analfabetas funcionales, término que viene a criticar a los que saben leer y escribir con defectos flagrantes de todo tipo. Estos analfabetas no saben porqué llegaron tan jodidos aquí y menos cómo dejar de recibir la jodienda, ni intuyen que están en un sistema que desde su nacimiento se basa en la injusticia para poder perpetuarse in saecula saeculorum, y "no amén”, es decir, “que no sea así” o “no mamen”.
Sabemos (como dice François Revel) que la revolución sólo sirve para reconcentrar el poder. Así que otra revolución no. Se piden reformas y, aunque dije lo que dije la línea anterior, necesitamos pocas reformas y muchas revoluciones si queremos salir del callejón sin salida. Cada día se ve que no será fácil, pronto, rápido; ni será Calderón, ni los de siempre, ni la izquierda hecha añicos por uno de esos analfabetos funcionales de los que les platiqué, este último se ha venido acaudillando, eso sí, democráticamente. Instalar a otros o a estos, ya no, ¿qué hacer entonces? Hay que revolucionar a todos los que están. En nuestro mundo, en países no muy lejanos, hay una revolución en las finanzas, en la comunicación, en la alimentación, en la ciencia y en los paradigmas que nos han llevado dándonos de trompicones hasta el 2012. Por el amor de los mayas, cambiemos el chip o volvamos a sacrificar personas (cosa que hicieron por poco tiempo y contadas ocasiones), propongo sacrificar políticos en ofrenda a los dioses y empezar, por ejemplo, con reformas revolucionarias de verdad, pioneras. Que vuelvan los ojos de los que hacen que los países funcionen a mirar hacia México. Una propuesta como la siguiente: legalizar las drogas, diga lo que diga el gringo, el mexicano conservador o el político que saca tajada, parecemos un pueblo sin visión ni memoria histórica. ¿No lo hizo EE.UU. con el whiskey? Hay que repetir esto con la marihuana, cocaína y metanfetamina; deshacer el negocio de los narcos, quitárselos de las manos, invertir ese dinero en la clase media, en ayudas al emprendedor, educación, transporte, servicios y lo más importante, campañas contra el consumo de drogas, rehabilitación... La droga es más un negocio que un problema si no eres drogadicto, los drogadictos son el problema. Dar un salto cualitativo en el enfoque que países avanzados no tardarían en emular, loar y así esos ojos estarían en México y no en la ineficiencia de Calderón y en las cifras que manejamos, vale que la influenza y el catarrito pronosticado en nuestra economía fueron culpables, es decir, la imprevisión. España tiene un gran problema con las drogas también, al ser el sur de Europa o el norte de África la gran mayoría entra por ahí. Lo bueno de estar en mis huesos y ser periodista, es que tengo el don de estar en el mejor lugar en el peor momento, este sí es mi don más grande. Pues dice Calderón, otro que le pasa lo mismo que a mí, que él no es culpable de la tormenta, sino del timón del barco. Pero ¿quién fue sacando pechito a timonear al barco? A ver, niños, ¿los políticos los están ayudando últimamente?, cayó Leyva balaceado, en cuánto tiempo llegarán crudísimas represalias, la droga sigue en la calle y hay un cabecilla nuevo más virulento; ¿cuántos muertos serán tratados como cifras de la bolsa mexicana de valores? Y más si los del estudiado operativo, después de un trabajo respetable, bien orquestado, toman al occiso y se hacen fotos denigrantes con él, quizás sólo para vender las fotos. Y en México y España pasa que en periodismo se vale todo “y cuando todo vale en periodismo el periodismo no vale nada”. Esto sí es una crisis de valores mis niños (me siento como Brozo). Los narcos ayudan a sus comunidades con trabajo, protección, servicios, ingresos, estilo de vida, emociones fuertes, música (?) obviamente me repugna la violencia y el modus operandi... Pero se acabó la hipocresía católica conservadora, eso de ver las cosas como hueras dicotomías maniqueístas, el blanco o negro famoso; entramos hace tiempo atrás en el paradigma del conocimiento complejo. Y eso de “bendita ignorancia”, nada más ya no funciona en México, pues la flagrante ignorancia y las carencias que se ven aquí rompen el corazón a cualquiera (con corazón). México… trabaja, calla y te convertirás en una patria nueva de raíces viejas, sí cállate, a lo hecho pecho, ya no te fíes de la historia, suéñala, rehazla…
No quiero entrar tampoco en ningún tema en especial, pues el periodismo convencional es aburrido y se fabrica porque alguien con sus intereses te paga por hacerlo, imagínate si lo es que hasta te pagan por poner palabras juntitas y editadas. Así no es rentable escribir sobre los amiguetes del poder que como Carstens siguen pululando y acaparando puestos: de Hacienda al Banco de México, tiemblen todos (más si salta). Y el barco mercantil mexicano naufragando, como la marina y puertos mexicanos, “cadetes de la naval, marchan mucho y luego huelen mal”. Aquí muchas cosas huelen mal.
Vieron a Ernesto Cordero, un profesor venido a más que ni terminó su PhD, otro amiguete más, un mediocre que me encantaría entrevistar, mofándose de un premio Nobel de economía como Joseph Stiglitz (aunque son tres los laureados con el premio que coinciden con él sobre el problema mexicano). Háganme el favor, pidiendo el con éste (perdón por mi francés) que “lea un poquito más sobre México” a un premio Nobel de economía. Dan ganas de reventarle en toda la cara una figura a escala real de la catedral de Milán, al mero estilo berlusconiano. Eso sí que es una "democracia participativa de caras".
Somos el segundo país más corrupto, pues está bien claro que hemos pagado para no salir primeros en el ranking. Somos el tercero donde más periodistas se nos mueren, después de Irak y Rusia. Yo sé que si me quedo aquí y no abrazo al poder, corro un riesgo que no es justo para nadie. Pues primero, nadie me lee, y segundo, los que lo hacen aquí, dudo que puedan comprender todo, pues la lectura de comprensión me dicen amigos profesores que va en picado. Además, soy muy joven para echarme a todos a mis espaldas. No quiero tener razón, quiero ser feliz y que los demás aspiren a lo mismo. Pero prosigo, los sindicatos están corruptos, los centros educativos en huelga. Presumían (pues el recorte fue brutal) que dedicaban más del 8% en educación, “más que Finlandia”, se atrevían a apostillar con la mano en el pecho. Pero el que vive fino es el que lo recibe todo hasta arriba, pues a las aulas no llega ni un pinche peso. O qué creen que hacen los que están dirigiendo el despropósito de la educación en México, les aseguro que no están estudiando, sólo hay que ver a Elba Esther Gordillo leyendo en el día del maestro (youtube, gracias). No sabe ni leer y es líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, SNTE. Y esto ya no hace nada de gracia. El sentido del humor ahora es más humor sin sentido, como veo en ese bicho raro que es hoy Telehit con sus chistes o con la señorita Dulce Sarahí Garza, una alcohólica joven, de “buena familia” de la que se burlan los reporteros y Televisa, ese poder fáctico emético, dándole más minutos que a nuestros miles de muertitos (luego les cuento qué me pasó con este caso, pero es increíble les adelanto). No habrá una revolución violenta, pero habrá, sea como sea, una revolución. El problema es que la izquierda está renqueante y tiene más a un caudillo que a un ideólogo, y yo lo hubiera votado, hasta vi fraude en su momento, pero tampoco le creo ya nada a AMLO ¿Lula da Silva sería la solución si fuera mexicano?, también tiene sus trapos sucios... ¿Ebrard? Yo no sé nada, cada día estoy peor, como el país.
Los políticos le dan la razón al clero con lo del aborto. Así, desde los púlpitos llamarán a votar a sus rebaños, pues los mexicanos somos un animal religioso y supersticioso todavía. Y el bicentenario ya viene, insisto. La conspiración de Valladolid se quedó en Valladolid que hoy ya no es nada, pues igual alguien se acuerda... El descontento al menos es bien palpable y los problemas de México también lo son. Pues no hay ni que leer un periódico para intuir que el único país, según la Cepal, que no ha crecido en Latinoamérica es México. Del 2000 al 2008 hay más pobreza e indigencia, “Vivir mejor”, no era ese el lema calderoniano. Vivir mejor en otro lado, es lo que muchos mexicanos creen que tienen que hacer, pero somos un país joven y lleno de lacras, sí podemos, pero paso a paso. Yo siempre traigo puesta la camiseta, pero...
¿Pero no seré yo negativo sin objetividad alguna? Pues me dicen que un millón de viviendas se acaban de construir, de 30m², eso sí (a qué me recuerda...), donde no caben ni los sueños del más humilde de los mexicanos. En la UNAM el 88% de los que aplican reprueban (suspenden), el promedio es de 3.5%. Eso sí, ahí están con su premio Príncipe de Asturias dándoselas de muy hightech en las comunicaciones y próceres de la buena educación pública mexicana. País donde el 90% son pobres, pues ganan menos de 8.000 pesos al mes, ustedes tranquilos pues sólo son 90 millones de los que estamos en este país.
Puse aquí los pies y “Juanito” y Clara Brugada acaparaban la actualidad; los dos igual de corruptos y nacos, la palabra naco tiene que ser la que impulse nuestro cambio, el naco tiene que evolucionar, el problema es que caen simpáticos, chidos. Como el General Ascencio de Arráncame la vida, la adaptación de Ángeles Mastretta que enseña lo peor que hay en un hombre, pero lo muestra de forma que dices algo así como “ese wey (el General Ascencio) es buena onda, me cae de a madre”. Pasa algo así con los nacos aquí, ellos no saben que son tan necesarios. En fin, nacos del mundo, unámonos. Vaya recepción, decía, pues el mismo día que llegué ejecutaron a 36 personas. Entre ellos 6 miembros de una familia humilde, los niños encerrados, escuchando todo, en otra habitación.
Abro el periódico del sábado en que llegué, el Novedades de Q. Roo, y sólo en su portada veo más de treinta errores de ortografía, sintaxis y edición. Y se supone que es el mejor de mi Estado, que creció conmigo. Eso sí, informan bien, se ha de reconocer sobre todo con lo del caso de abuso de poder de los hermanos Ferrat con el holandés Free Bronkhorst y el extraño secuestro de su madre (de nacionalidad española), caso que seguí con asco, estupefacción y mucha vergüenza ajena. No es una crítica lo que escribo, sólo los exhorto a mejorar, pues duele mucho venir y no poder hacer nada, pues cuando los mexicanos queremos avanzar, todos los necios conspiran contra nosotros, parafraseando eso que decía Jonathan Swift de que “cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo: todos los necios se conjuran contra él”. Para terminar, una niña preciosa con carita triste me dice que no le pide más regalos a Santa, pues nunca le ha traído nada. Es pequeña, muy pequeña, como también la esperanza de que ella pueda crecer en un país mejor.
Más detalles, más adelante.
Ya llovió, dirán algunos. Pero hoy el 68% de los mexicanos (con todo el poco respeto que se merecen las estadísticas) no puede comer carne. Hoy México es el primer país en diabéticos. Hoy los políticos pagan sus cenas; bueno, normalmente ellos no, son sus guaruras (guardaespaldas), los que pagan los 10.000 pesitos de la botellita de vino para que el ave rapaz prepotente de turno siga con su amiguismo y arribismo. Todos se olvidaron que se deben a la gente, masa, pueblo. Anodinamente redondos como Carstens o Gómez Mont dan una idea de la opulencia y fastos que celebran, y vemos todos a muchos mexicanos con hambre cada día. El 4% de todos los mexicanos acapara el 97% del ingreso; los restantes son tratados como analfabetas, y es que lo son, además de pobres, analfabetas... Y no analfabetas funcionales, término que viene a criticar a los que saben leer y escribir con defectos flagrantes de todo tipo. Estos analfabetas no saben porqué llegaron tan jodidos aquí y menos cómo dejar de recibir la jodienda, ni intuyen que están en un sistema que desde su nacimiento se basa en la injusticia para poder perpetuarse in saecula saeculorum, y "no amén”, es decir, “que no sea así” o “no mamen”.
Sabemos (como dice François Revel) que la revolución sólo sirve para reconcentrar el poder. Así que otra revolución no. Se piden reformas y, aunque dije lo que dije la línea anterior, necesitamos pocas reformas y muchas revoluciones si queremos salir del callejón sin salida. Cada día se ve que no será fácil, pronto, rápido; ni será Calderón, ni los de siempre, ni la izquierda hecha añicos por uno de esos analfabetos funcionales de los que les platiqué, este último se ha venido acaudillando, eso sí, democráticamente. Instalar a otros o a estos, ya no, ¿qué hacer entonces? Hay que revolucionar a todos los que están. En nuestro mundo, en países no muy lejanos, hay una revolución en las finanzas, en la comunicación, en la alimentación, en la ciencia y en los paradigmas que nos han llevado dándonos de trompicones hasta el 2012. Por el amor de los mayas, cambiemos el chip o volvamos a sacrificar personas (cosa que hicieron por poco tiempo y contadas ocasiones), propongo sacrificar políticos en ofrenda a los dioses y empezar, por ejemplo, con reformas revolucionarias de verdad, pioneras. Que vuelvan los ojos de los que hacen que los países funcionen a mirar hacia México. Una propuesta como la siguiente: legalizar las drogas, diga lo que diga el gringo, el mexicano conservador o el político que saca tajada, parecemos un pueblo sin visión ni memoria histórica. ¿No lo hizo EE.UU. con el whiskey? Hay que repetir esto con la marihuana, cocaína y metanfetamina; deshacer el negocio de los narcos, quitárselos de las manos, invertir ese dinero en la clase media, en ayudas al emprendedor, educación, transporte, servicios y lo más importante, campañas contra el consumo de drogas, rehabilitación... La droga es más un negocio que un problema si no eres drogadicto, los drogadictos son el problema. Dar un salto cualitativo en el enfoque que países avanzados no tardarían en emular, loar y así esos ojos estarían en México y no en la ineficiencia de Calderón y en las cifras que manejamos, vale que la influenza y el catarrito pronosticado en nuestra economía fueron culpables, es decir, la imprevisión. España tiene un gran problema con las drogas también, al ser el sur de Europa o el norte de África la gran mayoría entra por ahí. Lo bueno de estar en mis huesos y ser periodista, es que tengo el don de estar en el mejor lugar en el peor momento, este sí es mi don más grande. Pues dice Calderón, otro que le pasa lo mismo que a mí, que él no es culpable de la tormenta, sino del timón del barco. Pero ¿quién fue sacando pechito a timonear al barco? A ver, niños, ¿los políticos los están ayudando últimamente?, cayó Leyva balaceado, en cuánto tiempo llegarán crudísimas represalias, la droga sigue en la calle y hay un cabecilla nuevo más virulento; ¿cuántos muertos serán tratados como cifras de la bolsa mexicana de valores? Y más si los del estudiado operativo, después de un trabajo respetable, bien orquestado, toman al occiso y se hacen fotos denigrantes con él, quizás sólo para vender las fotos. Y en México y España pasa que en periodismo se vale todo “y cuando todo vale en periodismo el periodismo no vale nada”. Esto sí es una crisis de valores mis niños (me siento como Brozo). Los narcos ayudan a sus comunidades con trabajo, protección, servicios, ingresos, estilo de vida, emociones fuertes, música (?) obviamente me repugna la violencia y el modus operandi... Pero se acabó la hipocresía católica conservadora, eso de ver las cosas como hueras dicotomías maniqueístas, el blanco o negro famoso; entramos hace tiempo atrás en el paradigma del conocimiento complejo. Y eso de “bendita ignorancia”, nada más ya no funciona en México, pues la flagrante ignorancia y las carencias que se ven aquí rompen el corazón a cualquiera (con corazón). México… trabaja, calla y te convertirás en una patria nueva de raíces viejas, sí cállate, a lo hecho pecho, ya no te fíes de la historia, suéñala, rehazla…
No quiero entrar tampoco en ningún tema en especial, pues el periodismo convencional es aburrido y se fabrica porque alguien con sus intereses te paga por hacerlo, imagínate si lo es que hasta te pagan por poner palabras juntitas y editadas. Así no es rentable escribir sobre los amiguetes del poder que como Carstens siguen pululando y acaparando puestos: de Hacienda al Banco de México, tiemblen todos (más si salta). Y el barco mercantil mexicano naufragando, como la marina y puertos mexicanos, “cadetes de la naval, marchan mucho y luego huelen mal”. Aquí muchas cosas huelen mal.
Vieron a Ernesto Cordero, un profesor venido a más que ni terminó su PhD, otro amiguete más, un mediocre que me encantaría entrevistar, mofándose de un premio Nobel de economía como Joseph Stiglitz (aunque son tres los laureados con el premio que coinciden con él sobre el problema mexicano). Háganme el favor, pidiendo el con éste (perdón por mi francés) que “lea un poquito más sobre México” a un premio Nobel de economía. Dan ganas de reventarle en toda la cara una figura a escala real de la catedral de Milán, al mero estilo berlusconiano. Eso sí que es una "democracia participativa de caras".
Somos el segundo país más corrupto, pues está bien claro que hemos pagado para no salir primeros en el ranking. Somos el tercero donde más periodistas se nos mueren, después de Irak y Rusia. Yo sé que si me quedo aquí y no abrazo al poder, corro un riesgo que no es justo para nadie. Pues primero, nadie me lee, y segundo, los que lo hacen aquí, dudo que puedan comprender todo, pues la lectura de comprensión me dicen amigos profesores que va en picado. Además, soy muy joven para echarme a todos a mis espaldas. No quiero tener razón, quiero ser feliz y que los demás aspiren a lo mismo. Pero prosigo, los sindicatos están corruptos, los centros educativos en huelga. Presumían (pues el recorte fue brutal) que dedicaban más del 8% en educación, “más que Finlandia”, se atrevían a apostillar con la mano en el pecho. Pero el que vive fino es el que lo recibe todo hasta arriba, pues a las aulas no llega ni un pinche peso. O qué creen que hacen los que están dirigiendo el despropósito de la educación en México, les aseguro que no están estudiando, sólo hay que ver a Elba Esther Gordillo leyendo en el día del maestro (youtube, gracias). No sabe ni leer y es líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, SNTE. Y esto ya no hace nada de gracia. El sentido del humor ahora es más humor sin sentido, como veo en ese bicho raro que es hoy Telehit con sus chistes o con la señorita Dulce Sarahí Garza, una alcohólica joven, de “buena familia” de la que se burlan los reporteros y Televisa, ese poder fáctico emético, dándole más minutos que a nuestros miles de muertitos (luego les cuento qué me pasó con este caso, pero es increíble les adelanto). No habrá una revolución violenta, pero habrá, sea como sea, una revolución. El problema es que la izquierda está renqueante y tiene más a un caudillo que a un ideólogo, y yo lo hubiera votado, hasta vi fraude en su momento, pero tampoco le creo ya nada a AMLO ¿Lula da Silva sería la solución si fuera mexicano?, también tiene sus trapos sucios... ¿Ebrard? Yo no sé nada, cada día estoy peor, como el país.
Los políticos le dan la razón al clero con lo del aborto. Así, desde los púlpitos llamarán a votar a sus rebaños, pues los mexicanos somos un animal religioso y supersticioso todavía. Y el bicentenario ya viene, insisto. La conspiración de Valladolid se quedó en Valladolid que hoy ya no es nada, pues igual alguien se acuerda... El descontento al menos es bien palpable y los problemas de México también lo son. Pues no hay ni que leer un periódico para intuir que el único país, según la Cepal, que no ha crecido en Latinoamérica es México. Del 2000 al 2008 hay más pobreza e indigencia, “Vivir mejor”, no era ese el lema calderoniano. Vivir mejor en otro lado, es lo que muchos mexicanos creen que tienen que hacer, pero somos un país joven y lleno de lacras, sí podemos, pero paso a paso. Yo siempre traigo puesta la camiseta, pero...
¿Pero no seré yo negativo sin objetividad alguna? Pues me dicen que un millón de viviendas se acaban de construir, de 30m², eso sí (a qué me recuerda...), donde no caben ni los sueños del más humilde de los mexicanos. En la UNAM el 88% de los que aplican reprueban (suspenden), el promedio es de 3.5%. Eso sí, ahí están con su premio Príncipe de Asturias dándoselas de muy hightech en las comunicaciones y próceres de la buena educación pública mexicana. País donde el 90% son pobres, pues ganan menos de 8.000 pesos al mes, ustedes tranquilos pues sólo son 90 millones de los que estamos en este país.
Puse aquí los pies y “Juanito” y Clara Brugada acaparaban la actualidad; los dos igual de corruptos y nacos, la palabra naco tiene que ser la que impulse nuestro cambio, el naco tiene que evolucionar, el problema es que caen simpáticos, chidos. Como el General Ascencio de Arráncame la vida, la adaptación de Ángeles Mastretta que enseña lo peor que hay en un hombre, pero lo muestra de forma que dices algo así como “ese wey (el General Ascencio) es buena onda, me cae de a madre”. Pasa algo así con los nacos aquí, ellos no saben que son tan necesarios. En fin, nacos del mundo, unámonos. Vaya recepción, decía, pues el mismo día que llegué ejecutaron a 36 personas. Entre ellos 6 miembros de una familia humilde, los niños encerrados, escuchando todo, en otra habitación.
Abro el periódico del sábado en que llegué, el Novedades de Q. Roo, y sólo en su portada veo más de treinta errores de ortografía, sintaxis y edición. Y se supone que es el mejor de mi Estado, que creció conmigo. Eso sí, informan bien, se ha de reconocer sobre todo con lo del caso de abuso de poder de los hermanos Ferrat con el holandés Free Bronkhorst y el extraño secuestro de su madre (de nacionalidad española), caso que seguí con asco, estupefacción y mucha vergüenza ajena. No es una crítica lo que escribo, sólo los exhorto a mejorar, pues duele mucho venir y no poder hacer nada, pues cuando los mexicanos queremos avanzar, todos los necios conspiran contra nosotros, parafraseando eso que decía Jonathan Swift de que “cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo: todos los necios se conjuran contra él”. Para terminar, una niña preciosa con carita triste me dice que no le pide más regalos a Santa, pues nunca le ha traído nada. Es pequeña, muy pequeña, como también la esperanza de que ella pueda crecer en un país mejor.
Más detalles, más adelante.
Comentarios
Fucking escorias capitalistas de Mexico del mundo entero, pa mi que ya nos llevo el payaso con el calentamiento global causado por el insaciable (probablemente mal escrito o no) consumismo del capitalismo...
solo un comentario : "...los que lo hacen (leerte) aqui dudo que tengan la capacidad para entender algo." Taaaampoco.
Un abrazo hermano. Luixzao
pd.- La ONU ha ilegalizado la ayahuasca... Porque los gobiernos y organizmos de control quieren prohibir aquellas substancias naturales que despiertan en el hombre la conciencia del amor y cuidado de la tierra y sus semejantes?
Luixmai
beso.