29 años y creo que no entraré nunca al Grup Godó
No soy un héroe, pero hola a todo el Grupo Godó,
Desde que escuché la convocatoria pensé en escribirles y contar en diez líneas mi historia. Pero, pensándolo bien, no quiero ser un héroe ni optar a una entrevista, eso ya lo hicieron con la médica que observó un cáncer a una usuaria del transporte público.
Yo quería contarles mi historia que ha sido más un sacrificio constante, reflejo de la poca sensibilidad que tiene su pueblo para reclutar estudiantes inmigrantes con talento, el colectivo menos retratado en los medios y con más problemas para desarrollarse aquí. La heroicidad radica en seguir luchando por un espacio en el panorama comunicativo catalán. Salí de México con 17 años, viví en París, donde me negaron el visado de estudiante sin decirme el porqué. Después apliqué para selectividad con un 8.4 (6 en lengua), hice el primer año en la Complutense (Periodismo); afortunadamente, conocí Barcelona, me enamoré de Catalunya y me quedé. En la universidad demostré un interés por el catalán y su cultura que me han abierto muchas puertas. Estudiando y trabajando (de lo que uno podía rascar) entraba Boloña en vigor. Hoy tengo sólo 26 años, veo atrás y veo las exigencias que me imponía como demasiado elevadas y todo lo que me prometían no eran más que papeles mojados y palabrería pues veías que sentirse catalán no era tan bello, pues nos despreciaban y despreciábamos. Así las cosas, enfermé de cáncer, me hicieron la biopsia el día de mi cumpleaños 25. Gracias a mi enfermedad entendí y supe apreciar todo con ánimos renovados. Entré a trabajar en ACC1Ó de la Generalitat, al mismo tiempo Baltasar Porcel me hizo su secretario en su casa de Valldoreix hasta sus últimos días, víctima de un linfoma (yo también tuve un linfoma). Y, también a la vez, traduje Veus de l’exili para presentar en la Feria del Libro de Antropología e Historia de la INAH (tres trabajos a la vez, mi particular triplete). Actualmente, después de 8 años de no tener medios para volver a mi casa, estoy aquí en México, pues desde agosto el asunto laboral está mal. Entre otras cosas obvias, vengo aquí buscar una editorial que se comprometa a imprimir Història de Catalunya de cara a la siguiente feria del libro en México. Cuando enfermé el actual jefe de informativos de Catalunya Ràdio me ofreció ser corresponsal en México, claro que tuve que renunciar a la oferta. Desde ese día escucho RAC1 obsesivamente. Con Baltasar viví los mejores días en Catalunya y, desde que murió, he vuelto a sentir esas barreras de entrada que tienen con los jóvenes que vienen de afuera.
Mi blog es un homenaje en vida a la actividad literaria y periodística. Más que reconocimiento, o trato de héroe, pido un trabajo digno, por eso adjunto mi CV.
BLOG (http://www.puntade.blogspot.com/).
Albertamente,
Atento Noriega
Desde que escuché la convocatoria pensé en escribirles y contar en diez líneas mi historia. Pero, pensándolo bien, no quiero ser un héroe ni optar a una entrevista, eso ya lo hicieron con la médica que observó un cáncer a una usuaria del transporte público.
Yo quería contarles mi historia que ha sido más un sacrificio constante, reflejo de la poca sensibilidad que tiene su pueblo para reclutar estudiantes inmigrantes con talento, el colectivo menos retratado en los medios y con más problemas para desarrollarse aquí. La heroicidad radica en seguir luchando por un espacio en el panorama comunicativo catalán. Salí de México con 17 años, viví en París, donde me negaron el visado de estudiante sin decirme el porqué. Después apliqué para selectividad con un 8.4 (6 en lengua), hice el primer año en la Complutense (Periodismo); afortunadamente, conocí Barcelona, me enamoré de Catalunya y me quedé. En la universidad demostré un interés por el catalán y su cultura que me han abierto muchas puertas. Estudiando y trabajando (de lo que uno podía rascar) entraba Boloña en vigor. Hoy tengo sólo 26 años, veo atrás y veo las exigencias que me imponía como demasiado elevadas y todo lo que me prometían no eran más que papeles mojados y palabrería pues veías que sentirse catalán no era tan bello, pues nos despreciaban y despreciábamos. Así las cosas, enfermé de cáncer, me hicieron la biopsia el día de mi cumpleaños 25. Gracias a mi enfermedad entendí y supe apreciar todo con ánimos renovados. Entré a trabajar en ACC1Ó de la Generalitat, al mismo tiempo Baltasar Porcel me hizo su secretario en su casa de Valldoreix hasta sus últimos días, víctima de un linfoma (yo también tuve un linfoma). Y, también a la vez, traduje Veus de l’exili para presentar en la Feria del Libro de Antropología e Historia de la INAH (tres trabajos a la vez, mi particular triplete). Actualmente, después de 8 años de no tener medios para volver a mi casa, estoy aquí en México, pues desde agosto el asunto laboral está mal. Entre otras cosas obvias, vengo aquí buscar una editorial que se comprometa a imprimir Història de Catalunya de cara a la siguiente feria del libro en México. Cuando enfermé el actual jefe de informativos de Catalunya Ràdio me ofreció ser corresponsal en México, claro que tuve que renunciar a la oferta. Desde ese día escucho RAC1 obsesivamente. Con Baltasar viví los mejores días en Catalunya y, desde que murió, he vuelto a sentir esas barreras de entrada que tienen con los jóvenes que vienen de afuera.
Mi blog es un homenaje en vida a la actividad literaria y periodística. Más que reconocimiento, o trato de héroe, pido un trabajo digno, por eso adjunto mi CV.
BLOG (http://www.puntade.blogspot.com/).
Albertamente,
Atento Noriega
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