El MUSI
Yo no quiero más enanos saltarines, freaks, osos en cochecitos, payasos tristes, animales encerrados… Estos son malos circos y a los malos circos les crecen sus enanos.
El niño que no amaba a los payasos (Me carga el payaso).
La expresión “me carga el payaso” no se sabe por quién fue acuñada. Si bien se refiere al momento en el que uno te tiene en sus brazos y no tienes más opción que freír toda tu inteligencia y llorar despavorido. Rodrigo, “te va a cargar el payaso”, le decían desde pequeño. Rodrigo, “vete a hacer marometas y no molestes más”.
Rodrigo hacía marometas con tal de evitar a ese payaso que tanto le aterraba y que en pesadillas recurrentes lo cargaba y acercaba a su rostro lleno de pintoresco colorido químico para hacer pedorretas con la boca o algo aún más estúpido.
Las jaulas del exilio son los cuartuchos donde uno se ve obligado a activar todas sus funciones sociales. Pocilgas circenses en toda regla. Así la vida del exilio o del circo necesita de personas con una afinidad selectiva y locación lo más cercana posible. De lo contrario, la sensación de estar en una representación vulgar cada día puede destruir al exiliado nacional.
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