Banda Sonora, proyecto de Isabel Bari...
BANDA SONORA
por Isabel Bari
- Todo es una mierda
Así quería que se llamara mi libro: “Todo es una mierda”. Porque es verdad, nada más. Todo es una mierda y lo que no, se va a ella. Todo acaba siempre así. Incluso el amor. O , más bien, sobre todo el amor. Él es la gran mierda. No por sí mismo sino por todo lo que creemos que debe ser, que nos debe dar o cumplir. Hasta el manjar más delicioso comido por los labios más dulces, termina hecho mierda. Así es la naturaleza. Todas esas campañas verdes de ahora insisten con que lo natural es bueno y hermoso, pero no es así, lo natural es imperfecto e irregular, lo natural es que una cosa se pudra, se muera o se haga mierda.
El amor es natural.
Pero no quise ponerle así a este libro porque es un libro de romances y antes de recordar lo que el silogismo dice, hay que invitar a tener tantita esperanza. A fingir al menos unas páginas que el amor es hermoso y puro y perfecto, que es la solución a todos nuestros problemas porque, de hecho todo lo que tiene que ver con él ‑su falta, su búsqueda o su explicación‑ es justamente nuestro gran dilema. Tampoco quería que pensaran que le había puesto así sólo por tener un título escandaloso y por otra parte me dio miedo pensar cómo iba, la editorial, a resolver la ilustración de la portada.
Al final, este libro es también sobre música y por eso “Banda Sonora” no le va mal. Habla sobre canciones que han sido inspiradas por el amor. Acordes que a mucha gente de mi generación le han servido para maldecir, llorar, patalear y recordar lo que ya sabemos: que sin ese idílico concepto de cuatro letras a un lado –y frecuentemente personificado por un único ser- no somos más que, adivinaron: mier-da.
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En su novela La mano de la buena fortuna, el serbio Goran Petrovic expone una teoría que me pareció interesante: siempre que una o más personas estén leyendo simultáneamente el mismo libro, pueden encontrarse en las páginas de este. Así, según Petrovic, todos los personajes de su novela podían acceder a otro nivel dimensional por medio de la letra impresa. Se metían, literalmente, en los libros.
Si eso fuera posible, querido, qué no te hubiera construido ya. Caminarías por la playa y la temperatura de la arena jamás quemaría tus pies, el mar turquesa te ofrecería siempre agua clara con una tibieza perfecta, habría montañas magníficas y podrías ver la aurora boreal dos veces al día si quisieras, tendrías guitarras hechas con las mejores maderas y partituras escritas con oro sobre papel mantequilla. Te daría todo, mi amor, todo lo que tú quisieras.
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