Marihuana, pesas y tetas



Sólo quiero vagar automáticamente, así es como tengo que escribir ahora, por la desazón de los tiempos, con prisas, inmerso en nuestro zeitgeist, un gesto por sonrisa, sardónica mueca. Te quedará más clara la opción 'B' si has visto American Beauty, entonces entiendes a las personas que tienen que salir cada día asqueados de su trabajo para mantenerse con la sonrisa aviesa en otros lugares nefandos y, bajo presión tácita de un sistema raro, renunciar a tus sueños, pensar sólo en dinero. En España no tienen por qué estar subyugados a la idea de no poder trabajar acorde con la formación y expectativas. Como Kevin Spacey (que tomó una decisión), sólo les quedarán aquí las pesas, la marihuana y la mujeres jóvenes... Ahí está la libertad verdadera. Es esa opción también loable para las ratas de dos patas con cuello blanco. Es esa la crisis que, además de las otras, económicas, mentales, crisis varias... quieren provocarnos y vender como posible revolución, si tienes el bolsillo.
            Mi consejo: está claro: marihuana, pesas y mujeres jóvenes... Al menos, es eso lo que se puede inferir de la línea pasada, pero no. Ahora no se puede ser tan tonto, no se puede morder (aunque se hace siempre) ese anzuelo capitalista... O sí, ¿no será eso lo que quieren?, dominarnos a través de nuestras bajas pasiones... No lo sabes, no sabes lo de su plan de comprar tu complicidad con tetas, una permisividad tácita y su doble moral, esa extrema y morigerada visión parcial, pues sólo aplica para usted, y a su alcance todo el ocio y más vicios y más... Todo, al alcance de la mano...                    
       Entonces, ¿cómo romperle los huevos a estos caballeros que reinan hoy?, cuál será el mata-ratas-de-dos-patas ideal... Pues, a través de romper tus propios huevos, superar el deseo de drogas que nos hagan sentir un sosiego que nos han arrebatado; superar el deseo de exprimir golosamente cuerpos de escultóricas mujeres de mestizaje y rareza excepcional; superar el deseo de verte mejor, tener cosas mejores, comprar cosas mejores. Supéralos tú, si puedes...  
      Básicamente, te pide la moral que superes algo que los niveles de estrógenos y testoterona ya asoman como un enemigo terrible e ineludible, el deseo, saber que la única forma de evadir la tentación es cediendo a ella. Imáginate el hecho de que la mediocridad es el nuevo status quo. Observa y confirma la estulticia de su victoria, la secesión de nuestros ideales y la suplantación de lo que había por una idiotocracia

           Lo han hecho tan bien que los pocos que pueden, sólo pueden escribir impávidamente estupideces. Entonces, te ofrecen una calada, pasa una mujer y quieres ser más fuerte y más guapo...

Estás jodido. Has caído en la (su) trampa, pues han sabido esconderse detrás de tus debilidades y no son mediocres en su labor de reinar con sus reglas, leyes, sumas y restas. El resto no suma, las leyes no son su regla, la suma de todos es nada, siguen sus golpes con reglas. Justo como esos golpes con reglas en las manos, cuando la educación sí era peor. Solución: gritar todo lo que se pueda o, quizás: marihuana, pesas y tetas.    



Comentarios

Alberto Noriega ha dicho que…
Eres un imbécil, te lo digo, pues te conozco y te tengo mucha confianza.

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