#LaMayoríaSilenciosa (cuidado con el perro)
Rajoy es un neoconservador
liberal que necesita servir dogmáticamente a su ideología despiadada, el nunca afable pensamiento único y totalitario.
Necesita atacar frontalmente la idea de que la mayoría tiene el poder de
cambiar las cosas, qué son esas cosas de consultas y gritos y referéndum. Tiene miedo a que la masa se forme e informe y, como
realmente obedece a un estilo político rancio y retrógrado, usa la demagogia
para transmitir la idea de que los buenos son los que no se manifiestan.
Es como decir que un buen perro guardián es aquel que no ladra para no despertar el miedo del amo y que solo se limita a esperar sentado a que le acerquen el plato con la comida. Rajoy alaba la cobardía. Rajoy odia la cultura y la opinión libre del ciudadano, uno más en una larga lista de políticos conservadores.
Se puede estar abiertamente en contra de la autodeterminación de los pueblos, mientras uno se toma fotos con inefable cara de ..... con Obama, que acababa de alabar y proteger el derecho de autodeterminación y de las consultas populares de los pueblos libres. Da igual Mariano, esta vez, lo que importa es saber que pasa aquí algo grande y nuevo, y es aquí donde tenemos que elevar el debate, rechazar que se puedan apropiar de nuestro silencio. Algo se mueve y la mayoría silenciosa es parte de este movimiento. El silencio es lo más bello que hay, a menos que haya algo más importante que decir.
Es como decir que un buen perro guardián es aquel que no ladra para no despertar el miedo del amo y que solo se limita a esperar sentado a que le acerquen el plato con la comida. Rajoy alaba la cobardía. Rajoy odia la cultura y la opinión libre del ciudadano, uno más en una larga lista de políticos conservadores.
Se puede estar abiertamente en contra de la autodeterminación de los pueblos, mientras uno se toma fotos con inefable cara de ..... con Obama, que acababa de alabar y proteger el derecho de autodeterminación y de las consultas populares de los pueblos libres. Da igual Mariano, esta vez, lo que importa es saber que pasa aquí algo grande y nuevo, y es aquí donde tenemos que elevar el debate, rechazar que se puedan apropiar de nuestro silencio. Algo se mueve y la mayoría silenciosa es parte de este movimiento. El silencio es lo más bello que hay, a menos que haya algo más importante que decir.
Al fin, empiezan a creer
más y más personas la idea de que somos la mayoría los que tenemos la ética y
la voluntad para conseguir cambios que logren avanzar a la humanidad a su siguiente estadio. Es la gran mayoría la que no tiene problema en
llevar agua y servicios básicos médicos a todo el mundo, así como los
alimentos y acabar con los conflictos, todos, incluyendo los que esconden
multinacionales detrás.
Esas eran las metas de
una generación, ahora otra generación se rebela al constatar que hay una minoría
ruidosa que no deja de ver todo en clave de números y beneficio. Y las dos generaciones se abrazan, y da tranquilidad saber que los que vienen detrás saben lo que viene pasando hace tanto tiempo, todos los demás lo han vivido, por eso está prohibida la inopia. Victimas todos al final de una minoría
que no desea cambios positivos y necesita la injusticia para fabricar su mundo imperfecto pero
rentable. Y una minoría que domina con estridentes e injustas órdenes, la minoría más ruidosa, vean ustedes el ruido que crean.
Por eso va creciendo una
mayoría más consciente (y menos culta) que sabe que nos tienen controlados de
maneras muy inteligentes y que a la minoría le conviene combatir a un pueblo culto. Entonces,
la mayoría silenciosa va formando opinión, de manera proporcional a la indignación que lo va abarcando todo, y estamos en la década de la indignación, es así. Y para nosotros solo se trata de ser más feliz con menos cosas. Así de fácil. Dar sentido a la vida con otras cosas, otras batallitas.
El retraso en las formas y la falta de representación están haciendo un caldo de cultivo perfecto y propicio para que esa mayoría siga atando los cabos que le permitan ver que la lucha para recuperar y reformar la democracia es cosa que le atañe en estos momentos solo al pueblo, pues los gobiernos están secuestrados por reglas y entes supranacionales y multidireccionales que interfieren con la idea de democracia para satisfacer a tecnócratas y ricos blancos y señores petrodólares con turbante y armas, muchas armas, y ordenadores financieros al mando de super plataformas multimillonarias e injustas para cualquier adolescente, así se podría seguir denunciando la estructura del poder con términos largos y palabras compuestas greco-romanas y neologísticas a la vez.
El retraso en las formas y la falta de representación están haciendo un caldo de cultivo perfecto y propicio para que esa mayoría siga atando los cabos que le permitan ver que la lucha para recuperar y reformar la democracia es cosa que le atañe en estos momentos solo al pueblo, pues los gobiernos están secuestrados por reglas y entes supranacionales y multidireccionales que interfieren con la idea de democracia para satisfacer a tecnócratas y ricos blancos y señores petrodólares con turbante y armas, muchas armas, y ordenadores financieros al mando de super plataformas multimillonarias e injustas para cualquier adolescente, así se podría seguir denunciando la estructura del poder con términos largos y palabras compuestas greco-romanas y neologísticas a la vez.
La mayoría silenciosa es
buena y quiere las mismas cosas básicas, está de acuerdo en lo básico. Lo que
parece no darse cuenta la población en masa es la siguiente premisa:
"Lo preocupante no es la
perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos" Martin
Luther King
Es horrible tener que hablar de compromiso y deber cuando ya no eres un niño y te has divorciado del sistema. Pero nos pasa que la indiferencia y la ignorancia son
cosas que dañan y alimentan las ambiciones de un control simplista y soez y
viejo y cansino, ergo, práctico para provocar indiferencia hasta en los jóvenes más briosos.
Es hora de aportar un poco de estabilidad a la mayoría silenciosa y declararse en pugna por una democracia y un mundo mejor. Hemos podido hacerlo y podemos hacerlo, la crisis es una gran estafa para seguir dominando, sin importar ya hacerlo mediante una democracia realmente representativa y, por eso, hoy, se ve venir una mayoría silenciosa que acabará explotando en un avanzado y combativo clamor ciudadano de justicia y bienestar social y que sí devolverá el futuro a la mayoría que podrá volver a callarse y centrarse no en tener la razón, pues a la mayoría silenciosa le basta con ser feliz.
Es hora de aportar un poco de estabilidad a la mayoría silenciosa y declararse en pugna por una democracia y un mundo mejor. Hemos podido hacerlo y podemos hacerlo, la crisis es una gran estafa para seguir dominando, sin importar ya hacerlo mediante una democracia realmente representativa y, por eso, hoy, se ve venir una mayoría silenciosa que acabará explotando en un avanzado y combativo clamor ciudadano de justicia y bienestar social y que sí devolverá el futuro a la mayoría que podrá volver a callarse y centrarse no en tener la razón, pues a la mayoría silenciosa le basta con ser feliz.

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