Aquí, en ninguna parte, pero muy dentro.
¿Quiénes son todos?
Aquí, en ninguna parte, pero muy dentro.
Escritura
automática para ‘Puta punta de los tres puntos’
Recién
salido del horno para usted
Te quería
demostrar que el mundo es tan bello que incluso cuando todo va bien, si tú lo
quieres, el mundo puede girar por completo y ponerse al servicio de todo tu
descontento. La cuestión es que yo nunca hablo por hablar, que la verdad todo
este tiempo he respondido a la imagen que creaban tus palabras. Todo el tiempo
era consciente de estar dormido por fuera, pero la vida, la que me interesa,
donde soy rico y tengo lo que se necesita para ser feliz, esa es la vida que
llevo por dentro.
Ahora sé
que me iré, me iré por que nunca me quisiste aceptar, amabas la idea de verme
ganar madurez y perder este individualismo, esa conquista de la locura, esa
conquista a la vida, esa sorna con la que trato a la salud, esta desfachatez
que demuestra que para mí, lo que tú decidas, y nada más, es lo único que es más
real que las cosas mismas.
Estaba
listo para marcharme, siempre mostraste esa displicencia europea tan
característica, este jebecito estiradísimo tan propio de los que hemos leído y
amado a Echenique, a pesar de sus defectos, de sus trampas, de sus plagios, de
la convicción de que era un completo farsante en unos 30 casos demostrados,
pero que desde un long-chaisse o sillón de navegación era capaz de llevarnos de
la risa a la conmiseración sin ningún tipo de esfuerzo.
Todo este
tiempo has querido ver un
joven adulto adormido que había perdido la ambición, que carecía de todas las
cosas buenas que nos han dado los relojes suizos y la impotencia de sobrevivir
a días muy fríos. Pero se había acabado, hace años que no estaba dispuesto a
aceptar el más mínimo signo de violencia, hace años que había decidido darte lo
juzgabas, aceptar como único camino aquello que me negabas.
Esa es la
tosudez del toro. Un animal que nunca se puede hacer a la plaza y a la
situación frente a su verdugo. Es por eso que no los vuelven a utilizar,
entonces metería la corneada alzando la cabeza y provocando con mayor seguridad
la muerte de tan cobarde “artista” asesino folclórico y ávido de sangre y más
sangre. Es por eso que yo que quemo mis días, nunca pienso que vivo un mismo
día, eso sería demoledor.
Te
sorprende que no pueda dejar de ser como soy. Claro, qué esperabas. Amoldarme
yo a tu concepción y visión del mundo, claro que puedo, pero... Lo hago a la manera del mundo de Ciorán, que dice que el mundo es tan elegante que no tiene reparo alguno en ponerse al servicio de tus penas, miedos y continuos rezongos. De hecho eso es lo que
hago. Reacción más reacción, es pura química.
Aunque, en mi mondo, donde tengo lo que necesito para ser feliz y me abrazo virtualmente con idealizaciones poéticas de poetas y soñadores, verbíboros varios y pasiones literarias bajas... Poder escribir y encontrar la forma de amoldar el mundo según las palabras, eso es acción. Acción constructiva y ordenadora de todo lo que merece ser nombrado y vivido. Y la acción es más física. Así que con tanta química y física parece que no somos capaces de adoptar una cosmogonía que pueda lograr una síntesis armoniosa y ordenadora de nuestros dos universos particulares.
Aunque, en mi mondo, donde tengo lo que necesito para ser feliz y me abrazo virtualmente con idealizaciones poéticas de poetas y soñadores, verbíboros varios y pasiones literarias bajas... Poder escribir y encontrar la forma de amoldar el mundo según las palabras, eso es acción. Acción constructiva y ordenadora de todo lo que merece ser nombrado y vivido. Y la acción es más física. Así que con tanta química y física parece que no somos capaces de adoptar una cosmogonía que pueda lograr una síntesis armoniosa y ordenadora de nuestros dos universos particulares.
Hay que ver
todo lo que se puede aguantar para esperar si la persona aceptará tus
condiciones de vida. Cada uno, cuando se encuentra en las antípodas del otro,
están mucho más cerca de lo que creen. Pero estar en las antípodas es estar
lejos pero acompasado y simétricamente acompañando el viaje del otro. Así que
se podría decir que hace tiempo que se leyó el estatuto, hace tiempo que murió
el deseo de un pueblo de vivir según lo que la libertad y sus vicios y taras le permiten, hace tiempo que me había ido, pues no dejo de ser siempre una persona
que amenaza con lanzarse, una vez más, con toda la fuerza a la acción más
liberadora en pos de dar de comer al orgullo herido.
Lo único
que quería dejar claro es que tendrás lo que pienses siempre de mí, pues como
todos, muchos dicen que soy una persona humilde con los pies en la tierra y con ganas de hacer sentir bien a los demás y otros que soy un excéntrico incapaz de sentir empatía, al final, como siempre, nadie tendrá la razón
y yo te habré dado, quizás, la satisfacción (mayoritariamente por educación, otras por joder)
de pensar que has conseguido eso que buscabas juzgándome.
Soy el camaleón de las vibraciones, el soñador escondido en un CV, soy el mismo niño arisco y con un mundo interior igual que el tuyo, pero que se niega a compartir, para que no se dé cuenta de que no hay nada especial ahí. Soy e mismo adolescente enamorado de poder ampliar la experiencia del aquí y el ahora. Soy el mismo que siempre se caracterizó por comer mal, por estar sucio, descuidar el aspecto y, eso sí, todos los días, sonreír y buscar el verdadero amor que he encontrado siempre en esos muchos otros que se me van escapando conforme se acerca el trance de dejar de ser un joven adulto, la única constante, tener siempre algún moco fuera de mi control expuesto a los juicios de ustedes, mi infierno, ustedes, mi cielo, ustedes, lo que no deben saber lo que necesito para sentirme libre. Ustedes, lo que apenas ahora son invitados de lo que siempre he llevado aquí, en ninguna parte, pero muy dentro.
Soy el camaleón de las vibraciones, el soñador escondido en un CV, soy el mismo niño arisco y con un mundo interior igual que el tuyo, pero que se niega a compartir, para que no se dé cuenta de que no hay nada especial ahí. Soy e mismo adolescente enamorado de poder ampliar la experiencia del aquí y el ahora. Soy el mismo que siempre se caracterizó por comer mal, por estar sucio, descuidar el aspecto y, eso sí, todos los días, sonreír y buscar el verdadero amor que he encontrado siempre en esos muchos otros que se me van escapando conforme se acerca el trance de dejar de ser un joven adulto, la única constante, tener siempre algún moco fuera de mi control expuesto a los juicios de ustedes, mi infierno, ustedes, mi cielo, ustedes, lo que no deben saber lo que necesito para sentirme libre. Ustedes, lo que apenas ahora son invitados de lo que siempre he llevado aquí, en ninguna parte, pero muy dentro.

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