Poesía depresiva



Sigo acudiendo a la libreta de siempre...
Veo que soy un estorbo,
un parásito,
el tonto de la felicidad y el mínimo esfuerzo,
el reaccionario contra toda espalda por más larga y bella que sea
Esa vieja indiferencia en un joven,
esa pérdida de ideales,
esa individualista felicidad real
y por eso más molesta
Por eso no quiero molestar más
Saecula seculorom el amor trae palabras varias
Amén

A veces uno vive un largo swing en espera de su roundabout.
Ese momento de estar realmente solo de noche frente a un mundo en la cresta de un largo roundabout
Esa felicidad de no rendir cuentas
Esa aceptación de ser, pues, el problema
Muerto perro, tristeza y largo añoro de su fidelidad sobrehumana.

Nunca caer en el tópico típico: "Tienes que ser feliz y yo soy causa de infelicidad"
Aunque parezca que sea verdad
Nunca caer
O, más bien,
Siempre levantarse

Sigo con un pacto de sinceridad con un conscience flow fuera de control.
Sé que no puedo considerar real todo lo que surge de esa batidora que es la cabeza del poeta.

Mientras tanto el mundo vota una vez de en cuando y ni siquiera saben que, poco a poco, cuando todo se joda, entonces, empezaremos a dar la razón a todos los que te dicen: "aléjate de la poesía", de la prosa depresiva, pasa a otro cierto tipo de acción.

Por eso no escribo poesía, por miedo a que surja siempre depresiva.

FIN



Comentarios

Mejores artículos