Acteal siempre actual (la masacre que me haría periodista)



 Una masacre de indígenas puede ser algo que haya marcado a mi generación, hartos ya de verlos denostados, oprimidos, hechos poca cosa, ninguneados, con su cultura pisoteada cuando no ya erradicada, y sin derechos, gritoneados como "pinches indios", esclavizados... Espero que sus familias sientan que estos pobladores cambiaron el curso de muchos y abrieron los ojos de muchos de los que hoy pelean activamente para cambiar un país que no se reconoce en sus políticos hace décadas... 






Yo

 quería viajar a Chiapas en 1997. Lo haría después, cada vez que pudiera. Entonces, ya sabía que el Estado mexicano no era justo con todos, que la política daba asco. Sabía que el EZLN los tenía con los testículos en el cogote, sabía que pasarían cosas, quería ir, era muy joven, algo sobre ser escritor o periodista o viajero psicodélico ya pululaba en mi cabeza.

Me acuerdo, era adolescente y ese día pensé que Chiapas era un lugar mágico, un lugar donde estaban pasando cosas deliciosas. Éramos la primera hornada de adolescente digitalizados y analógicos en búsqueda de la experiencia completa para demostrar que podíamos aceptar la vida con todas sus preguntas y cosas por descubrir. Chiapas era el lugar a peregrinar para buscar crecer y conectar con una tierra que nos arrancaban digitalmente con toda esa basura que traía constantemente la globalización a una turística urbe que experimentaba también sus procesos únicos que han convertido a esta ciudad en un verdadero nido de víboras, hablo de Cancún, que, dicen, significa “nido de víboras”. Aunque me lo han negado varios historiadores….

La TV

Volvamos a mi televisión ese 22 de diciembre de 1997. Volvamos a Acteal. Volvamos a un momento en el que la rebeldía de los indigenistas para conseguir sus derechos más básicos asustaba a la quebradiza y pelele clase política mexicana. Acostumbrada a la comodidad de codearse con las clases altas, a veces, altas-medias… Particularmente doloroso cuando el político en cuestión tiene sangre indígena en sus venas… No era el caso de Zedillo, no era el caso de Chauyffet.

Las imágenes de 45 indígenas tzotziles asesinados, mujeres y niños por en medio, con un escenario tocado, armas plantadas y disparadas. Sus cadáveres no podían mentir, se trataba de una matanza… Algo me hizo pensar que quedaría inmune, algo me hizo pensar que debería estudiar periodismo y volver, volver, siempre volver a mi México y a su riqueza fuera, incluso, de las mentes occidentales. Pues es en estos lugares donde uno se da cuenta que México tiene personas que tienen una manera especial de ver y transmitir su visión del mundo y sus tradiciones para mantenerse… Sólo pedían pan, tierra y no vivir de rodillas y sometidos en su tierra. Amedrentados por los caciques que abrazaban el lambizconeo partidista.

Ernesto Zedillo era el máximo responsable de este cruento escenario. Pero, incluso Calderón consiguió la inmunidad e impunidad con este asunto. Así, como pasa habitualmente, en nuestras narices y sin ningún tipo de respuesta directa y sincera sobre qué pasó ese día y por qué no se castigó nunca a los responsables… Obama, creo, sabe que se utilizó alguna triquiñuela para permitir a Zedillo ser inmune y seguir con cátedra en gabacho… Lo mismo pasa hoy con Calderón, que vivirá en Cambridge, en Harvard, en su barrio de clase media-alta, en un lugar donde sólo se registran tres homicidios.

Triquiñuelas de políticos mañosos

Regresando a la triquiñuela. Se conocen tres abogados que firman un documento donde explican que el embajador de EEUU en México, Arturo Sarukhán, explicó que la Constitución garnatiza la inmunidad a los ex presidentes de la nación… Cosa que no puede ser, nadie debe ser inmune a las leyes, es eso lo que dicen todas las constituciones y cartas magnas, ¿no? Entonces, esperamos que se juzgue al Sr. Ernesto Zedillo y a los maquinadores de triquiñuelas y artilugios legaloides para pasar, siempre, los muertos a otros que no tienen una imagen de déspota distante y poderoso que proteger.

Miuentras tanto, en el lugar de parajes e historias mágicas, en Chenahló, los abogados y las familias de las víctimas llevan quince años persiguiendo lo que siempre han pedido: sus derechos y justicia para sus muertos. Por ejemplo, los artículos 108 y 111 que dicen que el presidente goza de inmunidad durante el mandato, excepto si nos traiciona o comete un crimen grave… Se los dejo a ustedes esta reflexión… Pero investiguen y verán que siempre olió a crimen de Estado y a protección de la violencia ejercida por personas que representan la parte “oficial” del oficioso arte que ha sido amenazar y amedrentar a los indígenas en su propia tierra.

Hay una expresión jurídica que dice: expressio unius est exclusio alterius (expresar un cosa implica excluir las otras)”. Aquí se excluyó la traición, la mentira, el crimen y la desidia de los gobernantes en leerse las denuncias y la propia Constitución.


Chuayffet y Zedillo y Madrazo y Obispos y Gortari y su...

Hace un par de días Chuayffet dijo que la matanza dejó una huella indeleble en su carrera y defiende que ni él ni Zedillo tienen responsabilidades jurídicas… Eso es algo que se dice ya de entrada, para pactar una entrevista con el ex secretario de Estado… Pero, entonces, la huella indeleble cómo se puede purgar, ¿habrá alguna forma? La huella tiene que ver con que le avisaron, fue el obispo Raúl Vera, dijo que podían haber hechos violentos en 25 municipios de Chiapas. Sabían perfectamente que fuerzas locales de su partido (no por no ser conexiones federales,  pues eso sí: ¿quién sabe quién sabía qué’, no hay responsabilidad) promovían la actividad paramilitar y agitaban el ambiente de rencilla interna en las comunidades que trataban de avanzar en su derecho a trabajar la tierra, con todas las pugnas que esto acarrea…

Quizás recuerda también cómo se plantaron las pistolas en las manos de los indígenas muertos, algún niño, alguna mujer armada, todo con el fin de salir de esto como si no hubiera pasado nada, como si se huieran merecido ser asesinados. Ellos que entre mujeres y niños oraban a su manera en la iglesia, seguro pedían por que todo fuera bien con su insurgencia, con su futuro, con la atención a sus derechos y necesidades como comunidad. Ese era el espíritu de “Las Abejas”… No sabemos mucho de forma oficial, pero había casquillos y armas que sólo podía dar el ejército, había entrenamiento y muchas coincidencias. Luego, vino el espectáculo de identificar a 26 indígenas por los deudos que no sabían que esto era una oportunidad para colar un sinúmero de cosas raras que pretendían ensuciar las pruebas que se podían tener, lástima que el procurador Jorge Madrazo se dedicaría de lleno a dar por buenas pistas falsas… Y así estamos aquí hoy, con el sentimiento de impunidad y bajeza de la alta clase política federal y local.

Acteal marcaría mi vida, pues los periodistas mayores, amigos de la familia y demás… Decían que podian ser 90 disparando a indígenas sin misericordia durante horas y horas, hasta siete horas. Todo esto a unos 200 metros de un retén policial… Después buscaron a 100 indígenas y los llevaron a la cárcel de Tuxtla Gutiérrez… No sin darles su respectiva e inhumana “calentadita”… De estos 100 detenidos por la policía, 83 se les acusaba por poseer un arma de fuego. Ninguno de los detenidos dio positivo de pólvora en las manos. De estos 83, sólo tres tenían armas que se habían utilizado en la masacre. Solo tres pistolas, y ninguna disparada por alguno de los 100 detenidos…

En aquellos años soñábamos con el EZLN con la vehemencia de revivir la conquista de derechos indígenas, lástima que era un sueño y pesadilla para los caciques regionales, por esto, en este año, recuerdo unos diez grupos paramilitares dedicados a combatir al EZLN. El gobierno nunca entendió lo que el EZLN era y lo acusó y trató de terrorista y utilizó todos los medios que todos conocen y saben que el Estado se arroga de manera tácita, el ejercicio de una violencia igual o peor que la violencia que busca combatir. Una idiotez politizada que patrocinamos con el voto y poca cosa más.

¡Justicia?

En 2009 salieron indultados por la Suprema Corte de Justicia los 26 inculpados entre nuestra confusión al no saber si el Estado sacaba a sus cómplices o a inocentes con procesos judiciales llenos de irregularidades. Cabe decir que la confusión es básica para conseguir la inmunidad. Y si no hay detenido ahora, entonces, ¿dónde están los culpables?… ¡Queremos explicaciones, en un país avanzado nadie se lava las manos, mucho menos si están llenas de sangre de mujeres y niños.

Chiapas me impulsó a vivir mi vida de una manera y decidir convertirme en periodista. Seguir el maltrecho camino de los medios hoy, todo por poder dar voz a los que la perdieron o no son escuchados. Todo por, al menos, ser capaz de describir las cosas que no puedo cambiar. Ser capaz de ejercer de fuerza guardián de los principios básicos que nos permiten vivir felices. Escapar del moralismo y tener la razón… Sólo dar con la razón en lo que tiene de ético y objetivo explicar hechos que nos marcan a unos, y destruyen a muchos otros.

Aquí empezaría esta aventura no excenta de contactos con el EZLN, el periodismo, viajes, artículos y la suerte que era llegar a Madrid con todo Chiapas en la cabeza, lástima que dos años antos pasaba lo de las torres gemelas, ese año Atocha y que Bush sólo empezaba su propia masacre política. Así las cosas, seguiremos informando, más detalles más adelante.

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