El Hombre Más Pinche Del Mundo - Ayotzinapo
Bienvenidos, todos ustedes, personas sentadas en un teatro imaginario, pero solo el teatro es imaginario, ustedes son reales. Si no, a qué chingaos vendría con mi cuento hasta aquí para que rebote con una pared que no puede ni dar eco.
A los periodistas estos ecos, estas voces que retumban sobre los muros, esas manos que surgen de la tierra o del agua, sin saber que hay detrás, pero temiendo lo peor, que habrá, seguramente, un horrendo cadáver del otro lado, y hay que empujar hacia afuera, sacar la obscuridad a la luz. La luz, como la verdad, es una energía que para viajar no hace falta ningún medio. Así, olvidemos un poco a los medios de comunicación; utilizémoslos como manos de ahogado. Pedacitos de verdad...
Este miedo al cadáver ha hecho del miedo una virtud en muchos casos, de ahí la hermosura y encanto de la novia cadáver de Tim Burton, o la celebración del día de Los Muertos en México, o el fémur más bello del mundo, el de Milena, un nombre hermoso, como el cadáver de la protagonista del último Premio Planeta que ganó un paisano por estos lares.
Así, las cosas, se asoma la posibilidad de poder sacar algo positivo de nuestras tenebras, tinieblas, Tinieblas Jr. y Aluxe, eso sí que causaba pavor a los rudos... En fin, vuelvo, me fui a las luchas, que yo, como EPN hoy, creí que eran reales. Y era un niño muy listo, dice la hagiografía materna.
Entonces, en qué vamos, ah, sí... Sacar algo positivo de la muerte, de la lucha. Buscar las flores en la basura. Eso es lo que deber ser Ayotzinapa, pues dibuja un panorama bastante jodido para encima echarle más velas al entierro de las que deben velarse... Eso es honrar a los muertos y proteger su dignidad y el derecho de las familias a tener toda la información necesaria para un proceso luctuoso tan pesado...
Ayer se divulgaba una foto de un encapuchado que escondía el rostro de un desaparecido, como diciendo, no estaba muerto, estaba de anarca... Pues bien, esto es prueba de la bajeza de los humanos y la utilización de la ignorancia como el mejor medio de comunicación.
Por más pancartas que puedas sostener, no puedes sostener o apropiarte del dolor ajeno. Puedes, con respeto, acompañarlo, mitigarlo, intentar que el dolor no se convierta en ceguera, en sentimientos de venganza, repudio, reproche y desafección por absolutamente todo lo que apenas y se sostiene por sí solo sin desgracias mayúsculas, como Ayotzinapa.
Dicho esto, ¿Quién chingados mandó a los chavos a confrontar un narco-gobierno?
¿Quién quiere ver la mano larga del PRI a toda costa siempre? ¿Quién es Juan Osorio y por qué paga sumas desorbitantes a sus peores actores?
Muchas dudas que, esta noche, yo y mis monos raveros, disiparemos con ayuda de periodismo del viejo, ante la duda, "periodismo". Y, con mis monos, tirar nuestros excrementos a los ventiladores, para ponernos en situación, poder abordar la escatología de un sistema aparentemente democrático, representativo, federal y republicano.
Y sí, como faltan muchos análisis serios sobre el tema, y no trasluce mucho aún, pues los periodistas tenemos que excarvar más que ellos... Y, lo más importante, nos faltan los chavos, los hecho claros que disipen toda duda de su paradero.
Luego, he pensado, y si le tiro el tarot a Ayotzinapa, así, con distancia y respeto... Y mira lo que pasó:
(de verdad lo hice, ahora estoy escribiendo la tirada y verán la foto y todo, solo que el experimento quizás se vuelve un texto y se desprende de este, también en construcción).