Hierático
Cuando estoy en este estado hierático, con las punzadas en la lengua y los puños prietos... Facebook me parece limitado, Twitter viene bien como substituto del ágora o de la redacción pseudo periodística; luego, paso al blog y me despacho en el idioma que quiera, sobre lo que quiera; si no logro procurarme calma o argumentos adecuados; entonces, cambio al podcast donde ejerzo de dictador absoluto de la palabra y la temática; si quiero más improvisación me meto en la música, pinto o planeo... Es solo cuando se derrumban los muros del tiempo y del espacio, mientras creo (o planeo) cuando acuden, ajenas, ignotas, hermosas, sólidas ideas que a veces me sorprenden y mueven hasta la risa, lágrima o me catapultan de un estado a otro, llamada a la acción desde tu esencia. Es, solo entonces, cuando sé que yo escribo por algo que también me es ajeno. No sé si seré un escritor de esos que ustedes conocen. Pero escribo como pocos, como nadie, como todos, pues todos los artistas sois únicos, yo no, yo me parezco más a ti. Dicho esto, y con los géneros y medios que hay por ahí, la intergenericidad, y la libertad, y el trabajo bien hecho es lo que me pone "cachonder". Aunque me declaro ávido de volver a tener un proyecto mastodóntico o la noción de estar escribiendo siempre la misma obra. Prefiero morir un poco día y despertarme pensando que el día puede ser periodístico, artístico o una puta.