Cambiar el mundo enseñando los pechos
Afuera víctimas del tren ignoradas, mujeres contra la ley mordaza de Femen, fieles a seguir la moda de gritar consignas que no dejan de pasar otros, en este caso, ucranianas y rusas rubias y firmes que son parte de las Pussy Riot. Un líder y, como siempre, miles de borregos capaces de enseñar los pechos por llamar la atención. Ojalá se pudiera cambiar el mundo enseñando los pechos. Ahora que lo pienso, es por eso que Cancún en spring break es un gran lugar. Quizás uno de los mejores del mundo. Pero eso no es democracia, es libertinaje.