Si juzgas a un pez por su habilidad de subir a un árbol, va a vivir pensando que es la ardilla más estúpida del universo.
Si juzgas a un pez por su habilidad de subir a un árbol, va a vivir pensando que es la ardilla más estúpida del universo. Luego sufrirá estertores, sus agallas dilatarán más y más, hasta un último estertor. Sus ojos seguirán vivos, delante de un científico que no sabía, todavía, explicar cómo ese pez llegó al árbol. Moraleja: no fumen porros antes de ir a dormir.