El primer día ULTRA FEST MIAMI 2015







(A continuación hago un corazón con mis dos manos, luego la “U” con las dos manos, luego mando un beso y digo “Love U Ultra”, para terminar con un “fuck you” amable de esos que hacen los jóvenes a las cámaras hoy)

El primer día ULTRA FEST MIAMI 2015


Pinche Mex DJ fue a Miami, al ULTRA. Utilicé dos métodos periodísticos para esta pieza. Primero, lo gonzo, heredado S. Thompson, por el otro la falsa presencialidad, copiado de Anna Allen (ver su caso y cómo se persona ahí donde le interesa)).




“Rainy day for partying in Miami”


Primero Ksuke. Luego, Raiden. Oh my good, sexy asians everywhere. Siempre es bueno tener algún tipo de coqueteo con el sexismo, racismo, xenofobia y otras fobias para adentrarse en el mundo de la risa y del EDM, un mundo lleno de nipones. Pues eso, este año empezó con nipones que, efectivamente, no lo parecían tanto (pues se trata de poner éxitos del pop, hip hop, earworms de ayer y hoy, para guiar a los jóvenes de drop a drop.


“El primer día llovió de la chingada madre”, dijo Pinche. El frío acabó con mis ánimos y no tuve más remedio que calentarme mediante la danza del mal, el alcohol y unas pastillas con formas raras. Recuerdo que el set de Andy C explotó, cubrían todos los booths con sábanas, cuando petaba el booth, yo, como Birdman, pensaba que lo había hecho con la mente. Pues era la decimotercera vez que escuchaba esa canción pop para adolescentes de Ellie Goulding.


Oliver Heldens quiso hacer algo distinto, pues se estaban escuchando sesiones muy parecidas, pero la lluvia arreció, se escondió debajo de una manta y su cara denotaba cierto hastío. Un día gris y lluvioso para su future house.   


“From the beachfront to the bayfront”


La fórmula: canción reconocible, cantable, bajar volumen, escuchar al público cantar; presto, meter subidón hiper digitalizado; luego, soltar una locura digna del rave más loco en toda la historia de los Balcanes y techno de sintetizador ochentero eslavo; luego, ya da igual, despues de eso puedes cambiar a un drop de trap o dubstep o tech-house industrial de ese que ya estuvo de moda, y vuelven a abrazar millones de idiotas que no saben son los mismos chavales haciendo las mismas cosas.
Lo más enérgico fue ver a Yellow Claw. Mueven a un montón de personas y son uno de esos nuevos fenómenos que tienen hordas de seguidores que se tatuan los logotipos de estos grupos, como Knife Party, JackÜ.


Dash Berlin. En proceso…


GTA es muy mi onda. Aunque predican una cosa, “death to genres”. Yo no sé si matar a los géneros o apagar esa licuadora maldita que es el EDM.

“I’m in love with the Coco”

Mismos que dicen que Carl Cox es una mierda repetitiva… Con una brecha generacional hemos topado, Sancho.  Jóvenes que creen que Sandstorm de Darude es algo innovador y digno de hidalguía, hecho para encabezar todos los sets; he aquí, pues uno de los primeros obstáculos insalvables. Por eso debemos cuidar más a Carl Cox. Y su mezcla vieja y nueva, pues le ha dado por ir con un Traktor S8 y controladores (D1, F1, X1).


Yo no sé si algo está tan mal, o es un malviaje transitorio, como parece, pero el año pasado cerró Paul Van Dyk. Este año era Skrillex, Diplo, Justin Bieber, Puff Daddy y la troupé de Jack Ü. Y lo que ofrecieron fue un lip sync de Bieber y el baile de ese adolescente que por alguna razón todavía no madura. En su Roast, como le dijo Shaquille O’Neal: “Como padre de seis, debes madurar; eres la quinta persona más odiada en la historia de EE.UU. y hasta en Corea del Norte utilizan tu música como tortura”.   


“Ultra expensive”


Grandtheft fue uno de los que mejores transiciones hizo. El pop y el soul estuvieron presentes en todos los sets de los primeros dos días. Parecía como si el interés retorcido de las disqueras guiará las pistas de los djs y los cánticos que había que aprenderse este año eran de la guisa de Runaway, ese exitazo incomprensible de Galantis, otro de esos grupos que han puesto hasta arriba este año. Más temas: Heroes, Outside, y más Ellie Goulding, Hozier y su Take Me To Church, los acapella de “I’m in love with the coco”, el casi omnipresente “Harder, Better, Faster”, y muchos coros para que los adolescentes tuvieran excusa para “Blame it on the Night”, por ejemplo, o recordar que estaban en Miami (la única regla, que la mención a la ciudad no fuera de Will Smith).


Worldwide appeal (raise your flags)

Adam Beyer & Ida Engberg. Hay que destacar muchas cosas. La finura trancera (el trance era otra cosa cuando empecé) y la belleza de esa mujer. Y para que no sea sexista, decir que Adam no está nada mal. Importante, que sesiones como esta tengan más protagonismo, y menos haters adolescentes.  


“The last festival with the selfie stick” (Adiós en Coachella o Lollapalloza, festival creado por el frontman de Janes Addiction, que por cierto hoy (ayer) cumple 56 años).

Tiesto, encargado de un lluvioso cierre, cuando se le rompen los decks, dice: “esto demuestra que no traje un premix, como parece que hacen”, lo último no lo dijo, pero sí lo dijo. Durante su set no dejaron de salir colaboradores de esos que se abrazan y duplican el ridículo de fingir que hay algo de improvisado en el set de esta noche.


“After the rave the afterparty”

Yo creo que debe de haber alguna especie de cofradía que sí cree que son parte de una religión, el EDM, y que Tiesto, Hardwell, Afrojack, Axwell, Ingrosso, Martin Garrix, Steve Aoki, Laidback Luke, Dimitri Vegas, Like Mike, Nicky Romero, David Guetta, deben ostentar cierta jerarquía. Cada año miles de adolescentes son sacrificados ante el prejuicio de pensar que ellos son lo más importante que ha pasado y pasa en la historia de la música electrónica.


Lo único bueno del primer día es que los que seguirían serían mejora y, sobre todo, un poco más variados. Como dijo Guetta, parafraseo, “estoy feliz de tocar el domingo, es el día que hay más personas haciendo música distinta. Los promotores suelen poner artistas que se parecen mucho y por eso estoy feliz”.  


Afrojack. En proceso…


Alesso. En proceso…

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